El lenguaje del abanico

 

EL LENGUAJE DEL ABANICO, COMPLICE DEL AMOR 

ESCRITO EN EL AIRE 

 

El lenguaje del abanico-12

El lenguaje del abanico-12

Eva Pedraza, la guapa cordobesa Miss España 1988, nos muestra algunos de los gestos más característicos que las mujeres hacían con los abanicos.El cometido que ha tenido el abanico desde que se inventó ha sido dar aire, pero también ha servido a la mujer para trasmitir en silencio a su amado sus deseos o su estado de ánimo, siendo cómplice a través de la historia de muchos romances y desamores, mediante un singular metalenguaje.El abanico es un complemento femenino e instrumento portátil destinado a agitar el aire, mediante los movimientos de vaivén que se le imprimen. Secundariamente, puede ser útil (tal parece su origen) como quitasol y espantamoscas.

El lenguaje del abanico-21

El lenguaje del abanico-21

Los principales tipos de abanicos son los siguientes:

– Tipo rígido, de forma de hoja de loto o de corazón, hecho de plumas, paja o fibras vegetales, dispuesto al extremo de una vara y manejado por un servidor, a cierta distancia de su señor. Desde la antigüedad es característico de los pueblos orientales.

– Tipo rígido, en forma de hoja o de banderita, que funciona como una giraldilla, alrededor de su empuñadura. Se utilizó en la Europa medieval hasta el siglo XVI y es todavía popular en Oriente.

– Tipo plegable, en forma de disco, a base de dos únicas varillas que describen cada una un arco de 180º y se agrupan para formar lo que se llama mango.

El lenguaje del abanico-8

El lenguaje del abanico-8

–   Tipo plegable moderno, compuesto por un conjunto de varillas planas, de muy poco grosor, atravesadas en uno de sus extremos por un clavillo remachado, alrededor del cual giran y se separan, hasta tomar la forma de un semicírculo, máximo desarrollo que permite un pergamino, tela o papel, de forma de trapecio circular, denominado país, que se pega a las espigas de las varillas y se dispone en pliegues radiales, alternativamente entrantes y salientes. Las varillas de los extremos, que sirven de protección al abanico cuando está cerrado, y muestran mayor resistencia cuando se usa. Son, por este motivo, más fuertes y se llaman padrones.

Según una leyenda china, el origen del abanico proviene del uso que la joven Kan-si, hija de un mandarín, dio a la máscara que cubría su rostro durante una fiesta. Esta obligación le prohibía profanar la tradición retirando la careta para sofocar su calor, así que lo agitó a gran velocidad para provocar viento y el resto de las mujeres la imitaron. Pero sea chino o japonés, el abanico se e mpezó a usar en Europa en el siglo XVI, y consiguió so esplendor en los siglos XVIII y XIX. En España son famosos los de la época de Isabel II, también conocidos popularmente como isabelinos. Actualmente, el abanico ha perdido importancia como utensilio de la indumentaria femenina e instrumento de coquetería.

Otros tipos son: abanillo, abano, flabelo, perico y pericón.

En su confección se utiliza marfil, hueso, cuerno y maderas finas para el varillaje, que se cala y cincela, y para el país se tejen telas específicas o se borda o pinta, que es lo más habitual, sobre pergamino, tela fina o papel. De la misma manera, los hay de encaje o de pluma. Su tamaño y su ornamentación, más que su forma, varía con los gustos de la época.

La primacía de su confección ha correspondido siempre a los artesanos de Paris, aunque en muchas regiones de España se sigue fabricando este tradicional y vistoso artilugio. En el verano, todavía son muchas las mujeres que lo usan; sobre todo, en las tradicionales fiestas populares. La mujer andaluza y la madrileña son las que más han sido representadas con él y han servido como fuente de inspiración de escritores y poetas.

EL LENGUAJE:

 

Foto 2 . Apoyar el abanico en el corazón, apasionadamente

El lenguaje del abanico-2

El lenguaje del abanico-2

Significa ¡Te amo!

Dicen que no nos amamos porque no nos ven hablar, a tu corazón y al mío se lo pueden preguntar (Manuel Machado)

 

Foto 3ª. Pasar el dedo índice por las varillas del abanico, enfadada.

El lenguaje del abanico-3

El lenguaje del abanico-3

Significa ¡Tenemos que hablar!

Llena pues, de palabras mi locura, o déjame vivir en mi serena noche del alma, para siempre oscura ( Federico García Lorca )

 

Foto 6 . Golpearse en la palma de la mano con el abanico cerrado.

El lenguaje del abanico-6

El lenguaje del abanico-6

                 Significa ¡Quiéreme!

Quiéreme como te quiero, y deja que la gente diga, pues queriéndonos los dos pasa la gente fatiga (Manuel Machado)

 

Foto 7ª,. Cubrirse parte del rostro con el abanico entreabierto.

El lenguaje del abanico-7

El lenguaje del abanico-7

                 Significa ¡Nos están vigilando!

Cuando te veo venir, hasta el alma se me alegra; no te salgo a recibir por lo de las malas lenguas. (M. Machado)

 

Foto 10. Abanicarse lentamente sin mirar al amado

El lenguaje del abanico-10

El lenguaje del abanico-10

                  Significa ¡Fingir indiferencia!

Retírate que la gente no conozca nuestro amor, mientras más lejos el santo, más cerca la devoción. (M. Machado)

 

Foto 15. Salir al balcón con el abanico abierto, sin moverlo

El lenguaje del abanico-15

El lenguaje del abanico-15

                   Significa ¡Espérame que salgo luego!

No me silbes en la calle pá salir a la ventana, pues si mi pare se entera me va a zurrar la badana.

Foto 17. Abanicarse deprisa con la mano izquierda.

El lenguaje del abanico-17

El lenguaje del abanico-17

                         Significa ¡No coquetees con esa!

Tengo celos del aire que da en tu cara, si el aire fuere mujer, yo la matara.( F. Garcìa Lorca)

 

Foto 18 Apoyar los padrones del abanico en los labios

El lenguaje del abanico-18

El lenguaje del abanico-18

                           Significa ¡No me fío de ti!

Solamente a la tierra le cuento lo que me pasa, porque en el mundo no encuentro persona de confianza. (M. Machado)

 

Foto 23 Retirarse los cabellos de la frente con los padrones del abanico.

El lenguaje del abanico-23

El lenguaje del abanico-23

                             Significa ¡No me olvides nunca!

Para que yo te olvide a ti, tengo que ver dos señales: o se han de caer los cielos o se han de secar los mares. (M. Machado) .

 

 

 

 

1 Comment

  1. Un artículo muy interesante sobre un lenguaje original y cargado de sensualidad. Estupendas fotos.

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